La muñeca es una articulación compleja, por el gran número de huesos que la componen (cúbito, radio, huesos del carpo y metacarpianos), pero también por los músculos y nervios que la atraviesan. Esta estructura, le atribuye la capacidad de tener gran movilidad y a su vez gran estabilidad, para permitirnos hacer actividades que requieren mucha precisión, aunque por otro lado también favorece la aparición de lesiones como la del Síndrome del túnel carpiano.

En muchas personas da patología por compromisos entre el ligamento transverso y los huesos del carpo, conducto denominado túnel carpiano situado en la cara anterior de la muñeca (zona por la que pasan el nervio mediano* y nueve tendones flexores), este es el anteriormente mencionado Síndrome del túnel carpiano.

Las causas de esta lesión pueden ser ligamento estrecho de nacimiento; actividades que requieran movimientos repetitivos y causen inflamación en la vaina que recubre los tendones disminuyendo el diámetro del túnel; golpes de repetición (en deportistas que hagan descenso en bici, trabajadores con martillos neumáticos…); en deporte hacer cargas con posición de máxima extensión de muñeca; caídas… El atrapamiento puede ser en todo su recorrido desde las cervicales hacia la muñeca, aumentando la sintomatología del nervio en su compromiso en el túnel carpiano; por eso en muchas ocasiones cuando se tratan solamente los atrapamientos del túnel, los pacientes no mejoran o su alivio no es todo lo bueno que esperaban.

Los síntomas que refieren los pacientes con Síndrome del túnel carpiano son de hormigueo y en ocasiones dolor que limita la movilidad de esta articulación.

Otras afectaciones por mal posicionamiento, traumatismos o realizar actividades repetitivas son: Tenosinovitis de Quervain, lesiones del ligamento triangular, esguinces, fracturas…

Os dejo algunos consejos, para evitar estas lesiones:

  • Estiramiento de los músculos epicondileos y epitrocleares.

Epitrocleares

Epicondíleos

  • Ergonomía postural para dicha articulación al realizar actividades de la vida diaria: evitar extensiones máximas de muñeca; en personas que utilicen ordenador el uso de alfombrillas para el ratón ergonómicas y colocar correctamente el teclado; en bicicleta el antebrazo debe alinearse con el dorso de la mano; hacer pequeños descansos cada dos horas en trabajos que soliciten mucho esta articulación…
  • Trabajar la musculatura que interviene en los movimientos de flexión, extensión, pronación y supinación.
  • En actividades puntuales que requieran mucho esfuerzo como puede ser el levantamiento de pesas, el empleo de muñequeras o vendajes que protejan la articulación.

*Recoge la sensibilidad del pulgar, índice, corazón y parte del anular y moviliza los músculos de la base del pulgar.