La osteoporosis, puede definirse como un trastorno producido por la combinación de una masa ósea escasa (osteopenia), con el deterioro de la microarquitectura ósea, que favorece el riesgo de fracturas.

La forma de determinar si una persona padece osteoporosis es realiza una densitometría ósea.

Las localizaciones típicas de las fracturas osteoporóticas son el cuerpo vertebral, el antebrazo distal y el fémur proximal.

Estás fracturas en la mayoría de los casos son por estrés, esto quiere decir que al debilitamiento oseo, se le suma una sobrecarga muscular, que impide que una correcta transmisión de las fuerzas por las trabéculas del hueso y provoca una fractura. En muchas ocasiones las personas con osteoporosis se fracturan el hueso y luego se caen, al contrario de lo que se piensa.

Se clasifica en dos grupos:

Primarios:

  • Tipo I o postmenopausica.
  • Tipo II o senil.
  • Idiopática (para edades < 50 años).

Secundarios:

  • Endocrina: Tirotoxicosis, hiperparatiroidismo primario, síndrome de Cushing, hipogonadismo.
  • Gastrointestinal: Síndrome de malabsorción como la enfermedad celíaca), gastrectomía parcial, hepatopatía (como la cirrosis biliar primaria).
  • Reumatológica: Artritis reumatoide, espondilitis anquilosante.
  • Malignidad: Mieloma múltiple, metástasis.
  • Fármacos: Corticoesteroides, heparina.

Factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecer osteoporosis:

  • Ser mujer.
  • La edad avanzada.
  • Menopausia precoz (<45 años).
  • Hipogonadismo.
  • Tabaco.
  • Consumo elevado de alcohol.
  • Inactividad física.
  • Herencia.
  • Hábito corporal delgado.

Prevención de la osteoporosis

Optimizar el pico de masa ósea:

  • Ejercicio de forma regular y con carga (caminar, ejercicios aeróbicos…). ¡Ojo! el ejercicio excesivo puede conducir a una perdida de masa ósea.
  • Calcio en la dieta y vitamina D que fija el calcio en los huesos.

Disminución de la perdida de masa ósea:

  • Tratamiento hormonal sustitutivo.
  • Ejercicio regular.
  • Mantener el aporte de calcio.
  • Moderar el consumo de alcohol.
  • Dejar de fumar.

¿Cómo ayudamos desde la fisioterapia a los pacientes con osteoporosis?

La fisioterapia busca mejorar la calidad de estos pacientes y para ello emplea: magnetoterapia, ejercicios y movilizaciones de cinesiterapia, que favorece la regeneración ósea; ergonomía postural y relajación de los tejidos, que ayuda a recuperar el equilibrio muscular, para evitar tensiones que favorezcan las fracturas por estrés.

DATOS DE INTERÉS:

Aproximadamente un 10% del esqueleto adulto sufre un proceso de remodelación cada año. Este recambio evita la lesión por fatiga y es importante para mantener la homeostasis del calcio.

El pico de masa osea se alcanza a los 30 años. Después la perdida de masa ósea es del 1% en ambos sexos (en la mujer aumenta tras la menopausia).