Las calcificaciones del hombro inicialmente se tratan de forma conservadora: descanso, aplicación de hielo, fármacos y fisioterapia. Con estas pautas se busca la disminución del dolor y la recuperación de la movilidad, minimizando los síntomas que favorecen la capsulitis adhesiva de hombro, una patología de lenta recuperación.

Para evaluar el atrapamiento o la calcificación es necesario hacer una valoración articular y muscular pasiva y activa.

  • Test: Yocum, Hawkins y Jobe.
  • Debemos hacer diagnóstico diferencial con otra musculatura que pueda dar dolor en la misma zona: tendón del bíceps, infraespinoso principalmente, pero deberíamos valorar todos los de la zona.

Fisioterapia durante el tratamiento conservador:

  • Fase inicial: corrientes analgésicas (si se considerase oportuno), US, movilizaciones sin dolor, ondas de choque, tratamiento de la musculatura afectada de forma manual y/o con punción seca en los puntos gatillos, tratamiento articular y de reeducación.
  • Segunda fase: US, movilizaciones sin dolor, potenciación de la musculatura depresora de la cabeza humeral y tratamiento muscular y articular con reeducación.

Se dan algunos casos de tendinopatías calcificantes que no acaban de mejorar a través de la rehabilitación, y se recomienda a los pacientes técnicas médicas como el lavado percutáneo o la cirugía.

Hoy, desde Miovitae, os dejamos unos enlaces en los que se muestra la técnica de lavado percutáneo guiado por ecografía. Es mínimamente invasiva, asequible, fácil de realizar y con buenos resultados (80% de los pacientes nota mejoría duradera), puede ser una buena opción en casos que no mejoran con tratamientos conservadores (fisioterapia, infiltraciones, etc.)